Los Ácaros son unos
animales diminutos (menos de 0,3 mm). Son parientes de las arañas
y se han descrito cerca de treinta mil especies diferentes, aunque se
calcula que podrían existir más de trescientas mil en todo
el mundo. Viven en todas partes y aunque son inofensivos para el ser humano,
sí que producen alergias (Alergenos del grupo I . Enzimas proteo
líticas secretadas por el tracto digestivo del ácaro y que
se concentran en las heces, y Alergenos del grupo II. Proteínas
que se encuentran por el cuerpo del ácaro y que sedimentan continuamente).Entre
los más conocidos y que nos afectan más directamente se
encuentran:
Lepidoglyphus destructor: Es el más frecuente
entre los productos almacenados, aunque también se encuentra en
el polvo de locales y viviendas. Se le adjudica las afecciones de asma
bronquial y rinoconjuntivitis.
Tyrophagus putrescentiae: También se encuentra
en productos almacenados pero especialmente en en zona de mayor contenido
de grasas y proteínas, también en el polvo domestico pero
en zonas como cocina y baño. También se le adjudica el asma
bronquial y rinoconjuntivitis, además de reacciones alérgicas
más severas en contacto con alimentos contaminados.
Ácarus Siro: Es menos abundante en el polvo domestico
pero no deja de ser un problema en los productos almacenados como cereales,
bulbos, semillas y en general en los productos de alto contenido proteínico.
Produce reacciones alérgicas entre las personas más sensibles. |
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Euroglyphus
maynei: Es la tercera especie más abundante y muy frecuente
en viviendas, locales, etc. Produce sensibilidad alérgica, asma
y hasta dermatitis en determinadas personas.
Dermatophagoides pteronyssinus, pteronyssinus, farinae, etc.:
Estos ácaros, que como su nombre indica en griego son “comedores
de piel”, son los más dominantes y abundantes. Se alimentan
principalmente de los restos de piel que desprendemos y se encuentran
por todas partes, sobre todo en los lugares donde se acumula el polvo,
suciedad y por consiguiente su alimento (Alfombras, moquetas, etc. ) Son
los más habituales en colchones y sofás donde encuentran
un hábitat idóneo. Éstos y otros muchos ácaros
nos producen molestias y debemos saber controlar su proliferación
para evitarlas. Hay que tener en cuenta que las temperaturas altas o bajas
pero húmedas son las propicias para la proliferación de
los ácaros, por eso aumentan las afecciones en primavera y otoño
que son fechas de cambios climatológicos con gran humedad (Las
temperaturas secas no le son propicias).En el techo practicable, donde
se acumula suciedad y humedad ambiente es un lugar donde los ácaros
viven a sus anchas esperando que la ventilación les lleve las partículas
de piel que necesitan para alimentarse.
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