Avispas

Avispas

  

Todas las especies sociales de avispas construyen sus nidos una vez al año y nunca vuelven a ocupar el anterior. Existen muchos tipos de avispas, incluso de tamaños diminutos, pero las más conocidas son las Véspulas y las Polistes que son un poco más pequeñas que las primeras.

Las reinas invernan para sobrevivir al invierno refugiándose en lugares bien protegidos. Entre Marzo, Abril y Mayo, se despiertan, buscan los lugares y construyen su avispero donde comenzarán a reproducir a las primeras hembras estériles (obreras) que las sustituirán en la labor de cuidar y limpiar a las siguientes larvas, así como ampliar el avispero. Al principio son pocos los individuos (entre 5 y 10) pero pueden llegar a ser varios miles y todos procedentes de la misma reina.

Al llegar el final del verano, la reina deja de producir obreras y comienza la producción de hembras y machos capaces de reproducirse. Salen individualmente del avispero pero se juntan para aparearse. El macho muere después de fecundar a la hembra que buscará un lugar donde esconderse e invernar hasta la temporada siguiente en que se reanudará el mismo ciclo.

Las avispas son grandes defensoras de su alimento y de sus nidos, por lo que actúan con gran agresividad ante cualquiera que se acerque o las amenace.

La mayoría de picaduras de avispa se dan debido a que nuestros movimientos les parece un ataque y se defienden rápidamente.

Mucha gente es alérgica al veneno de las avispas y en caso de picarles lo pueden pasar muy mal. Por eso hay que evitarlas pero si nos encontramos con alguna, lo mejor es no hacer movimientos bruscos y aparentar que no le tenemos miedo; ello implica que no se vea amenazada y dejemos de preocuparle, pero no las perdáis de vista por si entra en un zapato o se sitúa sobre nuestro bocadillo o vaso.

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