Hongos y mohos

Hongos y mohos

    

Muchísimos son los hongos y mohos microscópicos; tantos que nadie puede precisar un número aproximado de especies. Todos los años se siguen descubriendo nuevas variedades. Muchos hongos son los considerados amigos; unos limpian el planeta de plantas y animales muertos, otros nos ayudan a producir productos de consumo tan apreciados como el pan (Saccharomyces cerevisae o Levadura del pan) de la cerveza, etc. y los hay que sirven para curar enfermedades (Penicillium notatum). Ya se están utilizando en algunos países productos a base de esporas para el control biológico de insectos perjudícales. Pero los considerados “enemigos” son una gran pesadilla que produce enfermedades en plantas, animales y personas; enfermedades muy molestas y dañinas; Se considera que casi el 50% de los cultivos se pierden debido a los mohos. Enfermedades como la histoplasmosis son producidas por un hongo llamado Histoplasma capsulatum y afecta principalmente a los pulmones con síntomas muy variables y que llegan a ser tan leves que no requieren atención medica; suele aparecer como una influenza leve con decaimiento, tos seca, dolores musculares, escalofríos, dolores de cabeza y otros como dolor en el tórax, ronquera, etc. Cuando se convierte en crónica se parece a la tuberculosis y empeora con los años. La forma más agresiva de la enfermedad y que muy raras veces ocurre es la histomatosis diseminada, se trata de la invasión del hongo a otros órganos fuera de los pulmones.

En fin, dejemos a los biólogos y mitólogos que investiguen sobre ellos, lo bueno y lo malo, y dediquémonos a evitar que aparezcan en el interior de nuestras casas.

Principalmente aparecen en las zonas más húmedas y sombrías; duchas, cocinas, despensas, etc. Por ello se debe limpiar a fondo y airearlas habitualmente, y si podemos hacer llegar la luz solar mejor que mejor. Además es bueno poner en marcha los equipos de aire acondicionado y deshumificadores para reducir la humedad ambiente.

Ahora bien, ES MUY IMPORTANTE QUE LOS EQUIPOS ESTÉN DEBIDAMENTE LIMPIOS Y DESINFECTADOS, pues en ellos se forman cúmulos de agua que se corrompe y se convierte en foco de mohos que se esparcen cada vez que se pone en marcha.

¡¡ATENCIÓN!! No os situéis cerca del equipo de aire acondicionado en el momento de ponerlo en marcha y mucho menos respiréis ese primer golpe de aire, pues es en ese momento cuando sale disparada la mayor concentración de agentes nocivos (polvo, esporas, ácaros, etc.)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *